Una carta para daros las gracias
Empiezo con una confesión: cuando fundé Sonariva pensaba en una radio y en una televisión. Con el tiempo he entendido que lo que de verdad estábamos montando era otra cosa. Una comunidad. Y las comunidades no las levanta una sola persona.
Quiero escribir hoy, lunes 5 de octubre, sin pedir nada. No vengo a animaros a colaborar. Vengo a agradecer a quienes ya lo hacéis.
Lo que no se ve
Hay una parte de este proyecto que no sale en pantalla ni suena en antena. Es la de quien comparte un programa con un amigo. La de quien nos escribe para corregirnos, con cariño y con razón. La de quien propone una canción, una idea o una mirada distinta.
Son gestos pequeños. Pero sumados, lo cambian todo. Nosotros ponemos la estructura. Vosotros ponéis el calor.
Un proyecto de todos
Me gusta pensar que Sonariva se parece a una mesa grande. Cuantas más sillas ocupadas, mejor se está. Nadie sobra y nadie es un mero espectador.
Cada vez que alguien aporta algo, la mesa se ensancha. Entra gente nueva. Se mezclan gustos, edades y maneras de entender la música. Eso es lo que más me enorgullece, mucho más que cualquier cifra.
Lo que sentimos nosotros
Os lo digo con sinceridad. En el equipo hay días de cansancio, como en todas partes. Y casi siempre hay un mensaje vuestro que nos devuelve las ganas. A veces es largo y a veces son dos líneas. Da igual. Se nota que hay alguien al otro lado.
Eso no se compra ni se programa. Solo nace cuando las personas deciden implicarse y cuidar lo que tienen en común.
Seguimos juntos
No sé qué traerá el futuro. Sí sé con quién quiero recorrerlo: con vosotros. Gracias por vuestro tiempo, por vuestra paciencia y por vuestra generosidad. Gracias por hacer que esto sea bonito.
Esta casa es vuestra.
Sube la música. Sube la vida.
Borja Santamaría
Fundador y director de Sonariva



