El Paris Saint-Germain volvió a demostrar por qué es uno de los grandes aspirantes a la Champions League. El equipo francés venció la noche de este martes por 4-2 al FC Barcelona en el Parque de los Príncipes, en un partido marcado por el ritmo ofensivo y un desenlace que dejó sin premio la reacción catalana.
El Confidencial
El Barça de Hansi Flick compitió durante buena parte del encuentro, pero terminó cediendo ante la insistencia de un PSG que encontró los espacios necesarios para hacer daño.
El PSG tomó ventaja en el minuto 38 gracias a Désiré Doué, que encontró portería después de una primera parte en la que el conjunto local generó numerosas ocasiones. El guardameta Joan García tuvo que intervenir varias veces para evitar que la diferencia fuera mayor antes del descanso.
La reacción azulgrana llegó en la segunda mitad. Xavi Espart firmó el empate en el minuto 54 con una llegada desde la banda derecha que culminó con un potente remate. El tanto dio aire al Barça, que veía en sus jóvenes futbolistas una manera para pelearle el control del partido al vigente campeón europeo.
Los locales volvieron a ponerse por delante con un tanto de Lucas Hernández al 71′, tras una acción a balón parado. Cuando el partido parecía inclinarse definitivamente hacia los franceses, apareció Lamine Yamal para igualar la pizarra en el minuto 78 y devolver la emoción al encuentro.
La alegría duró poco, apenas dos minutos después, Vitinha aprovechó el momento para marcar el 3-2 y adelantarse en el marcador.
Con el Barcelona obligado a buscar otra reacción, el PSG encontró espacios para lanzar nuevos ataques. Fabián Ruiz marcó el cuarto tanto en el minuto 85 y selló una victoria contundente.
Más allá del resultado, el partido dejó señales para ambos equipos. El París confirmó su potencial ofensivo, mientras que el Barça tendrá que revisar sus problemas para contener las transiciones y defender las acciones a balón parado.
El 4-2 deja al Barcelona con trabajo por delante y con la necesidad de transformar su capacidad ofensiva en mayor equilibrio.
Con la mira puesta en el próximo encuentro ante el Real Madrid en LaLiga, los culés deberán corregir lo mostrado esta noche en la cancha si no quieren perder el buen paso en la competición local y, peor aún, ante el acérrimo rival.



