Hay personajes de videojuegos que se han convertido en parte de la cultura popular, incluso entre quienes nunca han participado en un torneo. Ryu, Ken y Chun-Li son algunos de ellos, y ahora regresan a la gran pantalla con una nueva adaptación de Street Fighter, estrenada en España el pasado 16 de octubre.
La película sitúa la historia en 1993, cuando los antiguos compañeros Ryu y Ken vuelven a verse envueltos en el combate después de que Chun-Li los reclute para participar en el torneo World Warrior. Lo que comienza como una competición entre luchadores esconde una conspiración que amenaza con llevarlos mucho más allá del ring.
Un reparto con estrellas de acción y lucha
Andrew Koji interpreta a Ryu, mientras que Noah Centineo da vida a Ken Masters y Callina Liang encarna a Chun-Li. El reparto incorpora además a Jason Momoa, David Dastmalchian, 50 Cent, Cody Rhodes y Roman Reigns, entre otros nombres vinculados al cine de acción, la música y la lucha libre.
La dirección corre a cargo de Kitao Sakurai, con un guion firmado por Dalan Musson y T. J. Fixman. La película combina combates coreografiados, rivalidades personales y una conspiración que obliga a los protagonistas a enfrentarse tanto a sus adversarios como a su propio pasado.
El recuerdo de las recreativas
Para muchos jugadores, Street Fighter significa tardes frente a una máquina recreativa, monedas que desaparecían en cuestión de minutos y la emoción de aprender los movimientos especiales de cada luchador. La franquicia alcanzó una popularidad masiva con Street Fighter II, lanzado en 1991, que convirtió los enfrentamientos entre personajes en una referencia de los videojuegos de lucha.
Los ataques especiales, los combos y las rivalidades entre personajes ayudaron a que la saga pasara de los salones recreativos a las consolas domésticas. La nueva película recupera esa iconografía, aunque la traslada a una historia cinematográfica con sus propias reglas y conflictos.
Una nueva oportunidad para la saga
La película apuesta por una versión que busca atraer tanto a quienes crecieron con el videojuego como a espectadores que se acercan por primera vez a sus personajes. La rivalidad entre Ryu y Ken sigue siendo uno de los ejes principales, acompañada por la presencia de Chun-Li y el torneo que reúne a luchadores de distintas partes del mundo.
Con una duración aproximada de dos horas, la cinta se presenta como una propuesta de acción y artes marciales que combina nostalgia con una nueva interpretación del universo de la franquicia.