En el año en que se cumple un siglo de su nacimiento y un cuarto de siglo de su muerte, Paco Rabal vuelve a hablar en primera persona. 200 vidas. Paco Rabal, el documental de la cineasta sevillana Vanesa Benítez, se estrenó el pasado viernes 23 de octubre en las salas españolas, de la mano de Sugar Films y Latido Films, después de su estreno mundial en el Festival de San Sebastián donde clausuró la sección Made in Spain.
La voz del propio actor
La película se sostiene sobre un material inédito y valiosísimo: las horas de casetes en las que Rabal grabó sus memorias y los rollos de súper 8 que filmaba en su intimidad y en rodajes por medio mundo. Es su voz la que guía un recorrido que va desde sus orígenes en la Cuesta de Gos, un paraje minero de Águilas, en Murcia, hasta su muerte en 2001.
El título alude a una filmografía de más de doscientos títulos que pocos actores españoles pueden igualar. Rabal trabajó con Luis Buñuel, Michelangelo Antonioni, Luchino Visconti o Claude Chabrol, sin olvidar a Carlos Saura, Mario Camus o Pedro Almodóvar. Con Los santos inocentes compartió con Alfredo Landa el premio al mejor actor en Cannes en 1984.
Más de veinte testimonios
El documental reúne más de veinte voces internacionales, entre ellas las de los directores Gonzalo Suárez y Arturo Ripstein y las actrices Victoria Abril, Ana Belén y Eulalia Ramón. El rodaje se ha extendido por París, Roma y Ciudad de México, además de varias ciudades españolas.
Benítez, nacida en Osuna, ya había demostrado su mano con el archivo en Rota n Roll y La vida chipén, que le valió una nominación al Goya a la mejor canción original. Aquí firma una coproducción entre España, Francia y México con participación de RTVE y Canal Sur.
Un actor que sigue enganchando
El estreno coincide con una prueba de la vigencia de Rabal. El pasado domingo, Los clarines del miedo, protagonizada por el actor, fue la emisión más vista del día entre los canales temáticos de la TDT gracias a su pase en TRECE. San Sebastián, donde fue premiado en su primera edición de 1953 y recibió el Premio Donostia en 2001, le ha devuelto ahora el homenaje.



