La costa de Bizkaia se convierte en el escenario de una historia en la que sobrevivir puede tener un precio demasiado alto. Las ciegas hormigas (Inurri itsuak), tercer largometraje de Igor Legarreta, adapta la novela homónima de Ramiro Pinilla y llegó a los cines españoles este viernes 9 de octubre, después de inaugurar la sección Zinemira del Festival de San Sebastián.
Una tormenta que lo cambia todo
La película se sitúa en la Bizkaia de los años treinta. Un fuerte temporal provoca que un barco inglés cargado de carbón encalle frente a la costa de Algorta. Durante la noche, los habitantes de la zona se acercan al lugar para intentar hacerse con el cargamento, convertido en una oportunidad para afrontar un invierno marcado por la necesidad.
Para Sabas Jauregui, interpretado por Urko Olazabal, el carbón representa una posibilidad de sacar adelante a su familia. Su mujer, Josefa, a quien da vida Itziar Ituño, lo interpreta de otra manera: como el comienzo de algo que puede terminar en tragedia.
Del naufragio a la lucha por sobrevivir
Lo que comienza como una historia de supervivencia pronto se convierte en un conflicto familiar y colectivo. Sabas arrastra a sus hijos hacia el centro de la tormenta para conseguir el carbón, mientras el pueblo observa y otros personajes también intentan hacerse con el cargamento.
La película utiliza esa situación para construir un relato en el que la pobreza, la necesidad y el miedo condicionan las decisiones de sus protagonistas. La historia no plantea únicamente quién conseguirá el carbón, sino hasta dónde puede llegar una persona cuando siente que no tiene otra alternativa.
Una novela premiada como punto de partida
La película adapta la novela Las ciegas hormigas, escrita por Ramiro Pinilla, una obra que recibió el Premio Nadal en 1961. Legarreta y Andoni de Carlos trasladan la historia al cine manteniendo el euskera como idioma principal y llevan a la pantalla una historia ambientada en una comunidad vasca marcada por las dificultades económicas.
El reparto está encabezado por Urko Olazabal e Itziar Ituño, acompañados por Josean Bengoetxea, Miren Gaztañaga y Carlos Santos, entre otros. La película supone además el tercer largometraje de Legarreta después de Cuando dejes de quererme e Ilargi guztiak (Todas las lunas).
Un relato entre el drama y el suspense
El director ha definido la película como un «western de costa» y una tragedia sobre la supervivencia. Esa mezcla también está presente en la puesta en escena: el temporal, los acantilados, el carbón y la oscuridad construyen un escenario en el que el entorno termina teniendo tanto peso como los propios personajes.
La película llega a las salas después de su paso por San Sebastián, donde inauguró Zinemira y compitió por el Premio Irizar al Cine Vasco. A partir del pasado viernes, la historia abandonó el circuito de festivales para encontrarse con el público en las salas.